16 de junio de 2013

10-18

Algún día encontrare formas de autosatisfacerme. Mientras tanto, voy a abusar de mi misma para hacer feliz a alguien mas. De alguna manera, en una eyaculacion o en una mirada furiosa cuando nos encontremos. De alguna forma, te hare feliz.
Sacrificar mi propio yo parece un plan absolutamente perfecto siempre que no te tengo en mis brazos. Saborear la posibilidad de jamás tenerte es el valor perfecto de mi amor. Ese que le teme a las despedidas. Ese que deshonra los encuentros. Ese que quisiera despellejarse en la niebla cuando sabe que la estas tocando. Ese que no escatima en desarmarse y destriparse para crear el mundo que más te gusta.
Ese que esta dispuesto a darte hasta el ultimo átomo que me compone.
Pero que no esta dispuesto a darte la bienvenida. Sabe, siente y reconoce los planes estupidos cuando los ve. Porque si bien se entrega y se prostituye por amor, no es tonto, y siempre mantiene un dejo de distancia. Para recuperarse después.

La recuperación es la parte más difícil de amar. Todo amor requiere recuperación.
Todo amor tiene fallas y es obligación nuestra encontrarlas. La superación de un amor a veces se vuelve el éxtasis mas absoluto de ese tipo de relaciones humanas. Nos acarrea el mayor ego que podríamos sentir. Ese ego que nos llenaba de niños cuando le demostrábamos a los demás que podíamos hacer algo que ellos no. Éramos héroes de un segundo. Éramos los amores de lo eterno. La pseudo distinción de lo vanagloriado.
Pero ahora no anhelo eso. Por ahora mi éxtasis se destruye en tu felicidad y mi sombrío placer.
Mi éxtasis es desollarme por un beso tuyo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario