Los ojos descubren en parte, que tu yo y mi yo eramos un yo
completo hace varios años.
Hoy, nos vemos quebrados caminando uno al lado del otro.
Las miradas poco furtivas, denotan las ansias de hablar, de decirte algo mas
que una pupila dilatada.
De acongojarme con tu dolor, de celebrar tu alegría de
abrazar tu soledad y encariñarme con tu amnesia perseverante.
Pero sigo caminando, y tu recuerdo es solo eso… una pupila
dilatada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario