Dios y el diablo juegan conmigo. Con mi sanidad. Con mi
decision y ambos se disputan mi alma por un miedo sombrio.
Siento que en un acto fallido me encaramare en toda una
existencia de desazon y abandono.
Nunca sentí mas seguro mi suicidio como ahora. Mi dolor.
Siento que caminar en la oscuridad corporea es solo una
extensión de mi interior. Me veo en el espejo y parece que muero.
Parece que mori hace un momento. Parece que voy a seguir
muriendo. Y mi emblematico yo se dispersa, se vuelve sombrio, se aniquila y se
come a si mismo.
Quisiera no morir.
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