Soy un vestigio cadavérico de lo que solía ser. Una aberración
convulsa de mi.
Cada día que esta pasando, me abandono en el espejo al
despertar. Descanso un ojo, me quito una ceja, coso mi boca y apuñalo el corazón.
Me gustaría tanto tener una respuesta sobre el por qué y
los cómo del existir. Una forma justificante de describirme, de entenderme, de
no abandonarme en lo que podría ser y no en lo que soy.
La vida me esta doliendo tanto. Mis decisiones me están doliendo
tanto. Hacerte daño me esta doliendo tanto…
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