6 de marzo de 2012

El desaforeo pragmatico de mi corazón manifiesta alteraciones sublimes de mi alter ego.
Es como si se abriera un pequeño estado revelador o despreocupado, no, despreocupado no; alterado, desenfrenado… como cuando inyectas una droga en el cerebro, o un placebo, o como cuando morís de ansiedad ante el sentimiento desorientado luego de ingerir masivas sustancias alcoholicas.

“Se desarrolla en miedo”

Se siente como una necesidad de clavar mis uñas en todo lo que desentierre sangre. En todo lo que drene odio. Por mis venas nace el odio.
Por mis neuronas se destierra una pequeña porción de inconciencia. La inconciencia es el yugo del Yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario