¿Siento un estado vomitivo? Como cuando los payasos descubren que la tragedia de su vida es nunca poder llorarle al público.
La acidez de mi atmosfera se desdobla como una droga. Hay algo de tangente y devorador en los gritos que me agobian por el temor de mantenerme en este lugar.
La vida es indiscreta. La vida se ausencia por la pornografía educada de su portador.
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