1 de marzo de 2012

Existia una leyenda poco irreal, de un padre monstruoso danzando en las pupilas de Dios.
La leyenda decia que Dios soborno al padre para que nunca lo dejara solo. Para que jamás violara el tratado de sentirse acorde y metaplasmo de mama.
Quizás mi propio misterio morboso seria comprobar el saber si el huevo fue primero que la gallina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario