26 de agosto de 2011

Unfinished IV

“Hoy asesinare por placer, y no por necesidad”. Sintiéndose maravillosamente mortífero, se dejo estar en la vereda, esperando ver a alguien que valiera la pena matar.
Reviso minuciosamente el porte de cada ser que paso a su lado, pero ninguno lo sedujo mas que el. El mechón rojizo se distinguía bajo la capucha.

Dejo pasar un tiempo, una hora o dos. Su aroma aun seguiría en el ambiente, no seria difícil de rastrear. Y se sumergió en ideas provocativas, ideas… que fueran a embellecer, o a hacer mas entretenida la noche. Durante el lapso establecido, Siriano vago por recuerdos, asesinatos que se tornaron remordimientos, juegos psicológicos que lo arrinconaron en el lugar donde yacía actualmente, y los recuerdos de una infancia abrupta.
Se dejo sentir un quejido. Y recordó que esa noche tenia mejores planes que una auto compasión.

Sin levantarse del piso, levanto ligeramente la cabeza y aspiro enérgicamente el aire que había alrededor. Su victima no estaba muy lejos de allí, es mas, Siriano sintió un aroma a cena casera. Un escalofrío subió por su nuca, pero hizo caso omiso de este.
Tengo hambre. Pensó. Se incorporo y fue en busca del desdichado.
No puedo presentarme de esta manera, se lamento. Y escudriño su entorno viendo de donde podía obtener algo elegante.
Vio una prostituta subiendo a un BMW. No lo dudo. Camino siguiendo la trayectoria del auto, que estaciono tres cuadras adelante.
Se acerco. Golpeo la ventana. Y momentos mas tarde se encontraba vistiendo un traje pulcro como el que deseaba.

Doblo la esquina, y deslizarse por entre los transeúntes cosechando miradas fue conmovedor. Parecia que iba a llover.
Descuidadamente se encontró ante la puerta de entrada, con mas determinacion de lo que nunca fue capaz de sentir, golpeo.

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